Control de stock y precios, turnos, catálogo online, presupuestos automáticos. Hecho a medida de cómo trabajás vos — no al revés. Te paso un precio cerrado antes de arrancar, y la consulta no se cobra.
Soy Marcela, de San Juan. Te atiendo yo, no un call center.
Empezamos por lo que necesitás hoy — después crece con vos.
Catálogo online, sistema de turnos o formulario de pedidos. Ideal para arrancar rápido y mostrarte profesional desde el día uno.
Pedí tu presupuesto →Paneles con base de datos propia: control de stock, precios, proveedores, facturas y alertas automáticas — como los que ves más abajo.
Pedí tu presupuesto →Conecto WhatsApp, planillas y otras herramientas para que dejes de hacer a mano lo que se puede hacer solo.
Pedí tu presupuesto →Cada negocio necesita algo distinto, así que el precio lo armo para tu caso puntual. Así funciona:
¿Querés saber cuánto sale lo tuyo? Escribime y te paso el número el mismo día. No hace falta que sepas qué necesitás exactamente — lo vemos juntos.
Un caso real con nombre y apellido, y cómo se ve un panel de gestión por dentro.
FIGSAN construye piscinas de hormigón. Cada presupuesto se armaba a mano: calcular materiales, mano de obra y márgenes llevaba entre 40 minutos y una hora, con el riesgo de equivocarse en un número y perder plata en una obra de millones.
Una calculadora de costos que arma el presupuesto completo y genera el PDF listo para mandarle al cliente con la marca de la empresa. Después le sumamos un panel de gestión para seguir cada obra, y el sitio web.
Presupuestos en minutos en vez de horas, sin errores de cálculo, y una propuesta que se ve profesional al lado de cualquier competidor.
Así se ve por dentro un panel de gestión hecho a medida. Este maneja precios y vencimientos de un comercio mayorista: permite actualizar precios de forma masiva —por producto, categoría o proveedor— y avisa antes de que algo venza o se quede sin stock.
Actualizar precios por producto o proveedor, en un solo paso
Alertas automáticas de vencimiento y stock bajo
Vivo en San Juan y trabajo desde hace años dentro de una empresa constructora de piscinas, FIGSAN. Ahí aprendí en carne propia lo que le pasa a casi toda pyme sanjuanina: presupuestos en papel, precios anotados en un cuaderno, planillas que solo entiende una persona, y un montón de horas perdidas haciendo a mano lo que la computadora podría hacer sola.
Empecé resolviendo ese problema puertas adentro: le armé a FIGSAN una calculadora de costos, un panel de gestión y su sitio web. Funcionó tan bien que hoy hago lo mismo para otros negocios de San Juan.
No soy una agencia ni un call center. Somos vos y yo. Me escribís por WhatsApp, hablamos de tu negocio, y si puedo ayudarte te paso un precio cerrado. Si no puedo, te lo digo de una y no te hago perder el tiempo.
Me contás qué problema querés resolver en tu negocio, sin compromiso y sin costo.
Te mando alcance y precio cerrado por escrito, sin letra chica.
Ves y probás la app antes de la entrega final, y me decís qué cambiar.
Te dejo todo funcionando, te enseño a usarlo, y quedo para los ajustes.
Depende de lo que necesites: no es lo mismo un catálogo online que un panel de gestión completo. Por eso no publico una lista de precios que quede vieja a los dos meses. Escribime, me contás tu caso y te paso un número cerrado por escrito el mismo día. La consulta no se cobra y no te comprometés a nada.
Antes de la entrega final ves una demo funcionando y me decís qué cambiar. No hay entrega sorpresa: vas viendo el avance todo el tiempo. Y no te pido el total por adelantado: se arranca con el 50% y el resto recién cuando está andando y vos estás conforme.
Al revés. Las empresas grandes ya tienen sistemas caros. Yo trabajo justamente con el almacén, el consultorio, la peluquería, la veterinaria y el taller de San Juan — los que hoy manejan todo con un cuaderno y WhatsApp.
Soy de San Juan y con los negocios de acá puedo juntarme en persona, que siempre ayuda. Pero trabajo con toda Argentina sin problema: la app funciona igual y nos coordinamos por WhatsApp y videollamada.
Es una herramienta propia que funciona en el navegador, desde el celular o la computadora — no hace falta instalar nada de una tienda de aplicaciones. Funciona igual de bien y es más simple de actualizar.
No. La armamos pensando en que la use cualquiera del negocio, sin capacitación técnica. Si sabés usar WhatsApp, la vas a poder usar.
Con la suscripción mensual incluís modificaciones periódicas. Si necesitás algo más grande, se cotiza aparte — nunca te quedás sin poder tocar tu propia herramienta.
Depende de la complejidad, pero la mayoría de los proyectos están listos en 1 a 3 semanas desde que arrancamos. Antes de la entrega final siempre ves una demo funcionando.
No, eso queda incluido en el abono mensual. Vos pagás un solo monto fijo y de eso me ocupo yo: el servidor, que ande siempre y los cambios chicos que vayas necesitando.
Sí. Arrancamos con lo que necesitás hoy y la vamos haciendo crecer con vos — no hace falta pagar por algo enorme desde el primer día.
Las herramientas genéricas te hacen adaptar tu negocio a ellas. Acá es al revés: se arma a medida de cómo trabajás vos, con exactamente lo que necesitás y nada de lo que no.
Lo más rápido es WhatsApp — te contesto yo. Si preferís, dejame los datos en el formulario y te escribo.